Algo sobre mi
Nací y crecí en Buenos Aires, en Villa Urquiza, un barrio de casas con jardín y veredas anchas y tranquilas.
Soy la ultima de una familia de cinco hermanos.
Desde los 7 años y hasta los 12, pase mi tiempo entre la escuela primaria y el Lavarden, un instituto que se proponía algo así como el despertar del arte en los niños . Lo disfrutaba muchísimo y las mañanas siempre se me hacían cortas mientras recibía nociones de música, teatro y danzas folklóricas. Igual me quedaban momentos preciosos para leer y jugar en la vereda.
La adolescencia fue una época de cierta soledad y mucha confusión. Además del colegio secundario, quería hacer algo artístico, hasta que me decidí a tomar clases de danza contemporánea y empecé con Ana Kamien; y me di cuenta de que tenia que seguir por ese camino.
Entre en la Universidad para estudiar Letras y paralelamente profundice mi aprendizaje de danza con Freddy Romero, Laura Cucchetti, Moira Chapman y Ana Maria Stekelman.
Y tres años mas tarde, para dedicarme de lleno a mi actividad preferida, interrumpí mis estudios de letras.
En 1990 entre a bailar en un grupo que fusionaba la danza contemporánea con el tango. Y tuve la suerte de ver Tango X Dos, el primero. Y decidí que en el tango sobretodo estaría mi modo de expresión.
Ese mismo año conocí a Esteban, mi compañero desde entonces. Empezamos a estudiar juntos con Rodolfo Dinzel y muy pronto a bailar en algunos espectáculos. En 1991 comenzamos a tomar clases con Antonio Todaro, y fue como descubrir un mundo. Aun hoy pienso que Antonio fue nuestro Gran Maestro.
En 1992 realice con Esteban mi primer viaje a Europa con el tango: fuimos a Sevilla, a bailar en la Exposición Universal bajo la dirección coreográfica de Oscar Araiz.
Luego de 6 meses en Sevilla, otro descubrimiento importante: Paris, que me lleno de estímulos e inspiración. Enseguida empezamos a bailar en un caféconcert mítico de la cultura argentina en Paris: Les Trottoirs de Buenos Aires.
Y así empezaron los viajes entre Buenos Aires y Europa. Cada regreso a casa era para profundizar mas y mas en el conocimiento y la practica de nuestro baile. Mas alla de haber hecho del tango mi profesión, aun hoy me siento afortunada por pertenecer a esta expresión popular tan maravillosa y tan rica.
El 94 fue el año en que comenzamos a aprender de los salones, la milonga y de los bailarines populares, especialmente de Villa Urquiza. Villarrazo, Grassi, Lampazo, Belsito, Petaca, Toto Faraldo, fueron nuestros maestros en aquello días. No estudie nunca directamente con ninguna mujer, pero de todas maneras aprendí observando y admirando a Esther Pugliese, Olga Bessio, a las milongueras del Sunderland, Akarense y Sin Rumbo: Ada, Bety, Lidia Filipini... Y de Milena Plebs, la primera bailarina de tango que vi sobre un escenario.
También les debo parte de mi formación a Mingo Pugliese, Pepito Avellaneda y a los bailarines del Almagro y Villa Malcolm con los que compartí tandas inolvidables en esas pistas y de los que recibi valiosos consejos.
Pero nada de esto hubiera sido suficiente sin las innumerables horas de practica, ensayo y descubrimiento realizadas con mi compañero Esteban Moreno.
En estos casi 18 años, he recorrido junto con Esteban un montón de países ,participando en diversos espectáculos y en los festivales de tango mas importantes.
En el 98 participe de la realización de Nussin, un film corto dirigido por Clara Van Gool.
Viviendo en Francia, en el 2001 creamos junto con Esteban nuestra propia compañía: Unión Tanguera, concebida como un instrumento para la creación, a través del cual realizamos tres espectáculos. Todos los detalles pueden verse en www.uniontanguera.com y sobre mi carrera profesional en general, junto con Esteban en www.estebanyclaudia.com
Para satisfacer un poco mis otras inquietudes artísticas, estudie, en Buenos Aires, canto con Víctor Torres y actuación con Lorenzo Quinteros.
En el 99 descubrí la salsa cubana con Eddie Aponte y en el 2000 realice el primero de mis 8 viajes a Cuba, durante los cuales estudie y practique bailes folklóricos y populares. Además de las clases, la presencia de la cultura es tan fuerte en ese país, las tradiciones tan presentes, que se puede aprender aun caminando por las calles, sentándose en el Malecón de La Habana o compartiendo una comida o un traguito con los amigos cubanos. Entre otras cosas, aprendí de su ejemplo, a sentir orgullo y felicidad por pertenecer a mi propia tradición y cultura.
En el presente sigo viajando mucho pero trato de pasar mas tiempo en Buenos Aires, la ciudad que prefiero para vivir. Para entrenarme y para aprender algo mas, tomo clases de hip hop, otra forma muy rica de expresión urbana que me encanta y que admiro.
En los últimos meses empecé a practicar swasthya, una modalidad antiquísima del yoga, fascinante y muy completa.
Entre mis proyectos personales, quiero decir, además de los que comparto con Esteban, esta la realización de una línea de vestuario para tango. Estoy trabajando actualmente en la idea para los diseños, inspirándome en películas, en la moda de los años 50 y 60, en la moda actual, en el hip hop, en Madonna y en el tango mismo. A medida que este proyecto se haga realidad, habrá información en este sitio.